domingo, 30 de marzo de 2008

Horizonte


El viento de poniente, silbando, nos ha separado hoy.
Tú te has ido por los caminos de hierro, a la montaña. Tenías que enterrar a tu abuela.
Yo, por el camino del mar. He cruzado de nuevo la frontera.


La fuerza la llevamos dentro, a pesar de las líneas que mojan nuestras espaldas y empañan muestra visión. Acostumbrados como estamos a estos obstáculos, parecemos inmunes a este eterno fracaso que nos separa día tras día. Y volvemos a la cotidianeidad, a recibir nuevos golpes de ciego, nuevas quemaduras en las manos.
La fotografía es de Alberto Ceballos; en Asilah, Marruecos: el viento de Poniente en la krarkía.


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