domingo, 30 de marzo de 2008

"-A mí no me interesa para nada -anunció Harriet con voz firme-. En absoluto. De hecho, soy gran admiradora de los nómadas, de los vagabundos, de los gitanos, de los marinos. Ante ellos me quito el sombrero; los profetas antiguos vagaron por todo el mundo, y la mayoría de los visionarios también, si vamos a eso -Entrelazó las manos sobre el regazo con aire de satisfacción. Luego, aclarándose la garganta como si se dirigiera a un auditorio, continuó-: Me importa un bledo sentirme parte de una comunidad, te lo aseguro...No es por eso por lo que estoy en ese piso, te lo aseguro..., ni por un momento, pero para ella sí es una buena razón...Me refiero a Sadie; adora el espíritu de la comunidad y le encanta que todos estemos en el piso, porque el piso es parte de la comunidad. Y le emociona el hecho de saberlo. Pero a mí no, por supuesto...; jamás, ni en mil años."
Jane Bowles, 'Camp Cataract'; en el recopilatorio de cuentos "Placeres sencillos".

Horizonte


El viento de poniente, silbando, nos ha separado hoy.
Tú te has ido por los caminos de hierro, a la montaña. Tenías que enterrar a tu abuela.
Yo, por el camino del mar. He cruzado de nuevo la frontera.


La fuerza la llevamos dentro, a pesar de las líneas que mojan nuestras espaldas y empañan muestra visión. Acostumbrados como estamos a estos obstáculos, parecemos inmunes a este eterno fracaso que nos separa día tras día. Y volvemos a la cotidianeidad, a recibir nuevos golpes de ciego, nuevas quemaduras en las manos.
La fotografía es de Alberto Ceballos; en Asilah, Marruecos: el viento de Poniente en la krarkía.


miércoles, 26 de marzo de 2008

No labor

Ni una máquina para ahorrar trabajo,
Ni un descubrimiento he dejado,
Ni podré legar una suma para fundar un hospital o una biblioteca,
Ni la memoria de una hazaña por América,
Ni un éxito literario o intelectual, ni un libro para los anaqueles,
Sólo una pocas melodías quedarán vibrando en el aire,
para camaradas y amantes.


no podía seguir adelante en este recién nacido blog (cómo se traducirá esta palabra al castellano??? se admiten ideas...) sin dejar constancia del autor del poema que lo inspira, a la par que lo transcribo en una traducción de Jorge Luís Borges. dos maestros unidos en un poema:
Walt Whitman y su traductor.
no, quien haya pensado que no me gusta el trabajo... se había equivocado (!!!)
el gran poeta de América, el cantor de la democracia y de la hermandad, era exageradamente humilde.
pero sobre todo, a mí me parece que este poema es una llamada sobre otras cosas.
a la par que resulta un alegato por el amor.
construir no es diseñar un prototipo que podamos patentar y por el que, es posible, vamos a ingresar ingentes sumas en nuestras cuentas corrientes. para WW, hay unos números que importan más que los contables, quizá Whitman contabilizaba los kilohercios de sus canciones, los de los latidos de su corazón.

domingo, 23 de marzo de 2008

Acabo de nacer

para nacer,
me apetece ser verde.
acabo de llegar y no sé quién soy,
sólo sé que solo estoy.


no me conoces. pero me vas a oír, si quieres, claro.
esta es una sencilla invitación.
te veo por aquí.