
Cosas, casas, dioses, pueblos. Desterrados por los progromos como los armenios, o a punto de terminar su exilio, como los sionistas; niños desarrapados, tullidos y hombres horadados por enfermedades desaparecidas, como la viruela o incluso la peste; turbas de mendigos que infestan todo automóvil que se detenga cerca de ellos; pero también gentes distintas, irreductibles a la civilización occidental -nómadas que viven lejos de las pistas, en sus tiendas de lana, con sus perros, sus cabras, las ovejas y sus famosos caballos. Nómadas beduinos, beluchistanís, baktiarís, kurdos, shashevanís, turcomanos, kashgais, lorestanís. Pueblos enteros nunca censados, nunca derrotados, que viven en el movimiento, y atraviesan el espacio como atraviesan el tiempo: fantasmas en los márgenes de la vida de los demás -temidos, admirados, incomprendidos. Nómadas que a la llegada de la primavera, antes de que los pastos sean quemados por el sol, emigran desde el Golfo Pérsico hacia el norte, con sus asnos y caballos, camellos, ovejas, ocas, retoños, y todas sus cosas -hacia arriba, atravesando las montañas hasta los altiplanos del norte y que luego, con la llegada del otoño, recorren el camino en sentido inverso, de nuevo hacia el sur, a tierras más cálidas; y otra vez, en primavera, hacia el norte, en un ciclo infinito -eterno. Por la noche, las hogueras de sus campamentos tiemblan en la oscuridad. Mujeres. Las mujeres de los beduinos, completamente sometidas a sus maridos, las estupendas siervas de Bagdad y las persas vestidas de negro, sus hermosos rostros escondidos bajo el velo, pero tambiénlas monjas alemanas vestidas de blanco, angélicas en sus conventos de Jerusalén: entre unas y otras se había preguntado cuál era su lugar y qué era -en ese lugar- una mujer.
Melania G. Mazzucco, "Ella, tan amada"
Annemarie Schwarzenbach, es una figura olvidada del periodo de entreguerras. Poeta suiza, periodista, viajera, fotógrafa; amiga de Erika y Klaus Mann, los hijos del premio Nobel, y enamorada de ambos; miembro de una familia de economía muy desahogada y que apoyan el ascenso de Hitler. En constante búsqueda de sí misma.
Este es un relato que reconstruye su vida con grandes dosis de ficción, poético y que toma partido por este personaje relatado peldaño a peldaño, en todas sus fortalezas y, sobre todo en sus debilidades. También relato de una época convulsa, histórica e intelectualmente, en la que todos los protagonistas buscan su forma de hacer su vida en el devenir de un tiempo difícil y rápido, que a todos parece escapárseles de sus manos.
Melania G. Mazzucco, "Ella, tan amada"
Annemarie Schwarzenbach, es una figura olvidada del periodo de entreguerras. Poeta suiza, periodista, viajera, fotógrafa; amiga de Erika y Klaus Mann, los hijos del premio Nobel, y enamorada de ambos; miembro de una familia de economía muy desahogada y que apoyan el ascenso de Hitler. En constante búsqueda de sí misma.
Este es un relato que reconstruye su vida con grandes dosis de ficción, poético y que toma partido por este personaje relatado peldaño a peldaño, en todas sus fortalezas y, sobre todo en sus debilidades. También relato de una época convulsa, histórica e intelectualmente, en la que todos los protagonistas buscan su forma de hacer su vida en el devenir de un tiempo difícil y rápido, que a todos parece escapárseles de sus manos.


